Ilusionismo hoy: Las Tendencias

Las tendencias en magia es un arma de doble filo. Y últimamente hay muchas, e incluso se forman bandos alrededor de ellas, dandose o quitandose la razón.
Hace años no me hubiera atrevido a afirmar tal cosa pero con el paso de los años he podido comprobar que los magos tenemos a adorar muchas veces la última corriente de moda. Esto es un problema a medio y largo plazo, ya que estipula algo cortoplacista.
Hay un tipo de mago que he dado en llamar el mago veleta. Parafraseando a Groucho Marx estos son mis principios y si no le gustan tengo otros.
Este mago, es muy fácil de reconocer.
Siempre está hablando de las últimas ”teorías” e intenta encajarlas a toda costa en lo que hace; vamos que es buscarle cinco pies al gato.
Pero si uno observa lo que hace realizando va a ver que no tiene una construcción concreta ni tiene un fondo adecuado, su magia hace aguas precisamente por esa ausencia de tener algo asentado y su mayor muestra de orgullo es su mayor debilidad a la hora de presentar magia, o está bien construida y no hacer por construirla.
El veleta no profundiza, porque no gasta su tiempo en eso, tiene que trabajar (o cualquier otra excusa) y no es capaz de asentar lo que hace y presenta.

Luego tenemos otros ejemplos, está el mago ”teórico”, y ojo con este.
Existe el buen teórico y el mal teórico… y son muy diferentes. El buen teórico acompaña magia práctica de magia teórica, y pone ejemplos de lo que hace y porqué lo hace, comprendiendo el conjunto en sí mismo y teniendo un planteamiento pedagógico. Sabe lo que hace, porque para qué y el motivo principal.

El mal teórico asocia un lenguaje críptico, complejo y difícil de descifrar, y se suma que no es capaz de ejemplificar lo que hace ni porque lo hace.
Mientras el buen teórico tiene un conocimiento profundo, el mal teórico solo se dedica a atacar lo que considera simple sin entrar en mayor profundidad, y dando al conjunto de su magia un entorno de complejidad que no merece el espectador. Esto provoca situaciones tan curiosas como que se ponga con una charla de física cuántica, sin saber de física cuántica, una cosa que considero bastante peligrosa.

Luego está el mago tendencia, que todos hemos sido alguna vez mago tendencia sin saberlo, que no quiere decir el que origina la tendencia, sino el que la sigue a pies juntillas.

Oye hablar de alguna corriente que se está aplicando a magia y la abraza, sea cual sea y se produzca en el momento que se produzca.
No conoce, no profundiza en ella, pero se encuentra oyendo campanas sin saber mucho de qué está hablando.

Este tiene de distinto al veleta en que el veleta no tiene mucha idea de nada.
El tendencia al menos profundiza un poco, aunque sé quede en la superficie de todo el meollo.

Si hay tendencia de magia jazz, el tendencia hace magia jazz, si ahora se está hablando de magia metafórica, hace magia metafórica. Si por casualidad se habla de magia creativa, pues ahí le tienes el primero. Sin embargo el hombre es creativo por naturaleza, por eso quien más o quien menos tiene cosa que merece la pena conocer. Hacemos metáforas todos los días, e improvisamos todos los días… Al final lo importante no es tanto el hacer las cosas por un fin, sino disfrutar del camino que se nos presenta, porque el camino es lo más importante siempre. Y aparte no conozco todavía ningún artista de verdad que se levante un día y diga, hoy me apetece crear tendencia y voy a generar el cubismo… Lo hace y ya está, sin grandes esparabanes.

Y así va sumando y sumando a lo largo de los años y las tendencias sin tener nada claro al final, porque está a todo y a nada.

De todos modos está categorización que he citado es totalmente absurda solo está creada para que se entienda que para que una faceta artística avance, el conocimiento de la rama tiene que ser en profundidad, y no una de las ramas o una tendencia modal.
Las ideas sin control no sirven de nada.
Cuando te enfrentes a comprender una tendencia de magia hay varias cosas que me pregunto.
¿Cuál es el origen real de esta tendencia?
¿Añade algo sobre lo que se basa, o es lo mismo cambiando el lenguaje?
¿En la magia que hago puedo aplicarlo?
Si en alguna de estas preguntas la respuesta tiene más de 5 palabras o directamente es no… es algo que necesita más desarrollo y actualmente no está lo suficientemente madura.
Aunque claro, igual estoy generando una nueva tendencia de la magia y no soy consciente, la llamaré “magia apática” por tirarme el moco y hacer un chascarrillo interno con un amigo.
Porque la verdadera importancia de una tendencia de magia, es la trascendencia que va a tener en el público, y si de por si lo que haces ya trasciende, la tendencia puede añadir a lo que haces, pero no va a ser el núcleo principal sobre el que ensambles lo que haces.